Tender puentes por la integridad ambiental: la visión de EMFF desde la COP29
EMFF participó en la COP29 como invitada oficial de ONU Cambio Climático y coorganizó sesiones sobre fe y sostenibilidad y sobre el papel de América Latina en los mercados ambientales.
La Environmental Markets Fairness Foundation (EMFF) tuvo el honor de participar en la COP29 como invitada oficial designada por ONU Cambio Climático. Ese reconocimiento nos permitió implicarnos activamente en uno de los eventos más importantes de la agenda climática global, liderando y contribuyendo a iniciativas clave que marcaron nuestro compromiso con la sostenibilidad y la justicia ambiental.
Fe y sostenibilidad: un puente hacia el cambio
Uno de los momentos más significativos de la COP29 fue nuestra colaboración con el Global Innovation Hub de ONU Cambio Climático en el evento «Faith and Sustainability: A Spiritual Approach towards Environmental Responsibility», celebrado el 15 de noviembre en la Zona Azul, sala Buta Special Events. La sesión exploró el papel de la espiritualidad como motor de resiliencia ambiental y social.
El encuentro fue fruto de meses de preparación con Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (Santa Sede); Massamba Thioye, Project Executive del Global Innovation Hub, y Patricio Lombardi, director ejecutivo de EMFF. El debate se centró en cómo la espiritualidad puede impulsar prácticas de resiliencia ambiental y social y promover el diálogo interreligioso como herramienta frente a la crisis climática.
Con 2025 como décimo aniversario de Laudato Si’, la encíclica ambiental del papa Francisco, creemos que la fe y la espiritualidad se convierten en catalizadores de un compromiso compartido con la sostenibilidad y el bienestar global.
Valorar la vida en todas sus formas y cuidar nuestra casa común, la Tierra, alimenta un compromiso compartido con un futuro mejor.
El papel estratégico de América Latina en los mercados ambientales
El 16 de noviembre, EMFF organizó el evento paralelo «The Key Role of Environmental Markets in Latin America» en el IETA Business Hub. Ese espacio, dedicado a los grandes emisores de CO₂ que buscan soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para compensar sus emisiones, contó con el apoyo de Edenor S.A..
La sesión puso de relieve el potencial único de América Latina frente a los retos ambientales globales, dado que la región concentra:
- Más del 50 % de la biodiversidad mundial.
- La mayor concentración de minerales críticos y bosques tropicales.
- Una posición de liderazgo como productora mundial de alimentos.
Estos factores hacen de América Latina un actor decisivo en los mercados ambientales. La región tiene capacidad para elevar la integridad ambiental y las prácticas de justicia social, y para promover una transición inclusiva priorizando las voces de las comunidades locales.
El panel presentó la experiencia pionera de EMFF en la obtención de financiación no reembolsable para la conservación del Bosque Atlántico en Misiones (Argentina). Ese modelo abrió el debate sobre el Gran Chaco Americano, el bioma de bosque seco subtropical más extenso del planeta, que alberga además el Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua subterránea del mundo.
En una presentación en vídeo, Liliana Paniagua destacó la enorme extensión del Gran Chaco —más de un millón de kilómetros cuadrados compartidos por Bolivia, Argentina, Paraguay y Brasil— y su potencial para integrar sistemas productivos y conservación. Subrayó que este bioma es un ejemplo de cómo vincular producción y conservación, recordando que «no se puede conservar sin producir, ni producir sin conservar», y llamó a la acción colectiva para preservar y poner en valor esta región vital. Redes Chaco, la organización que representa, hizo un llamamiento a trabajar juntos para preservar y valorizar el territorio, promoviendo negociaciones con conciencia ambiental.
Ponentes y aportaciones clave
El panel reunió a participantes destacados que compartieron valiosas perspectivas:
Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (Santa Sede), destacó los principios de Laudato Si’ y defendió tender puentes entre los sectores productivos y los guardianes de la naturaleza, con énfasis en una ecología integral que ampare a los más vulnerables.
Silvana Coria (Edenor, Argentina) subrayó el papel crucial del sector privado en la transición energética.
Rocío Sanz Cortes (LEAF Coalition) insistió en la importancia de mantener la transparencia y cumplir las salvaguardas ambientales y sociales en todos los proyectos climáticos.
Javier Manzanares Allen (ALLEN MANZA) profundizó en las oportunidades de financiación internacional y en el papel de las alianzas público-privadas para impulsar un cambio transformador.
Liliana Paniagua (Redes Chaco) destacó la importancia del Gran Chaco Americano como mayor bioma de bosque seco subtropical del planeta y hogar del Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del mundo. Con un enfoque integrador, subrayó que producción sostenible y conservación deben ir de la mano.
Nuestra visión y compromiso
Estos encuentros reflejaron la dedicación constante de EMFF a promover soluciones justas y sostenibles respetando las necesidades de las comunidades locales. En la COP29 reafirmamos nuestra misión de actuar como catalizadores de cambio positivo, fomentando la colaboración entre sectores y una mayor responsabilidad ambiental.
En EMFF trabajamos para tender puentes entre actores clave del Sur Global. Estamos convencidos de que estas alianzas nos permitirán avanzar hacia una cooperación sólida y respetuosa, basada en el reconocimiento mutuo y en un compromiso compartido con la sostenibilidad.
De Bakú nos llevamos aprendizajes, colaboraciones y una motivación renovada para seguir trabajando por la conservación y el desarrollo sostenible, con la convicción de que América Latina tiene un papel estratégico en la construcción de un futuro más equitativo y resiliente, y cuenta con los recursos necesarios para afrontar con éxito la crisis ecológica y social.





